Xataka
Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

José Antonio Pinilla es el CEO de Asseco Spain, una compañía que desarrolla soluciones tecnológicas para el sector de la salud. En esta entrevista, este directivo habla del impacto de la robotización o la inteligencia artificial en el sector sanitario. O de los beneficios que traerá para el sistema de salud, tan falto de medios, la telemedicina y los sistemas para que los pacientes puedan controlar su enfermedad. 

Pinilla admite que en los últimos años “no se habían hecho los deberes” en España en cuestión de modernización del sistema sanitario. Pero asegura que la pandemia por fin ha abierto los ojos a políticos y gestores en este país. “Ahora hay una presión en el Ministerio de Sanidad y en el Gobierno central para hacer unas inversiones que en el futuro eviten que nos vuelva a pasar lo mismo”. 

Pregunta: La COVID-19 está transformando muchos ámbitos de la vida. Desde la manera de comprar y trabajar, a la forma de divertirnos y viajar. Y, como no podía ser menos, también está suponiendo una revolución en el mundo de la salud. En su opinión, ¿cómo ha cambiado la medicina y la sanidad desde que estalló la pandemia?

Respuesta: La sanidad en España no ha experimentado un gran cambio por la pandemia, pero el sector sí que se ha dado cuenta de que necesita cambiar. Aún teniendo las herramientas para solventar la situación, no las hemos utilizado o no las teníamos a mano porque no hemos hecho los deberes a lo largo de estos últimos años. 

Se ha hablado mucho de la telemedicina o de la automatización de procesos en los hospitales, para ayudar a unos profesionales que no dan abasto. Todo ese tipo de cosas ha abierto los ojos al sector sanitario. Y ahora hay una presión en el Ministerio de Sanidad y en el Gobierno central para hacer unas inversiones que en el futuro eviten que nos vuelva a pasar lo mismo.   

En líneas generales, ¿qué papel han jugado las nuevas tecnologías en el sector sanitario desde que empezó la crisis de la COVID-19?

La telemedicina, por ejemplo, ha ayudado a reducir en cierta medida el colapso al que podían haber llegado los hospitales. Pero no se ha explotado del todo esta vía ni se ha desplegado de forma unánime para que todos los centros pusieran en marcha el mismo modelo.

«La telemedicina debe servir para que el paciente se empodere, para que gane control de su tratamiento»

¿Cree que la telemedicina ha llegado para quedarse o que será una anécdota una vez se supere la crisis sanitaria por la que pasamos?

Yo creo que se quedará. Tiene muchas ventajas. Actualmente solo se concibe la telemedicina como un medio para evitar ir al médico y tener la consulta por una pantalla. Pero la telemedicina es mucho más que tener una videollamada con tu médico. 

En Asseco, por ejemplo, hemos desarrollado una tecnología que permite a los médicos y al personal sanitario poder monitorizar a los pacientes a distancia. Sin necesidad de que tengan que permanecer en el hospital haciendo el postoperatorio. 

La telemedicina debe servir para que el paciente se empodere, para que gane control de su tratamiento. Y para que los médicos y enfermeros simplemente hagan un seguimiento, por si surge cualquier tipo de problema. 

“Si hubiéramos tenido un modelo predictivo para abordar pandemias, no habríamos tenido grandes problemas al principio de la COVID-19”

¿Qué tecnologías van a ser más decisivas en la salud que vamos a tener con la nueva normalidad? Hemos hablado de la telemedicina, pero también parece que se impone la inteligencia artificial basada en el análisis masivo de datos para el diagnóstico y prevención de enfermedades. 

Yo creo que hay tres tecnologías que van a marcar el futuro del sector de la salud. Y, de hecho, ya están muy desplegadas en otros países. Además de la telemedicina, yo hablaría también de inteligencia artificial y de robótica y automatización de procesos.  

Si hubiéramos tenido un modelo predictivo para abordar pandemias, muy probablemente no habríamos tenido los grandes problemas que tuvimos al principio de la crisis sanitaria de la COVID-19. Esos modelos predictivos nos permiten adelantarnos a los acontecimientos y nos indican cómo deberíamos reaccionar. 

En Estados Unidos usan estos modelos para predecir en determinadas fechas los ingresos en los hospitales, y de esa forma allí gestionan mejor las plantillas de sanitarios y evitan colapsos en el sistema. 

Por otro lado, la automatización de procesos es una realidad en países del norte de Europa, como Alemania o Suecia. Allí se está desplegando robótica con sensorización en los hospitales. Así, disponen de robots que llevan medicamentos a las enfermeras desde la farmacia del hospital. 

También tienen sensores que analizan el aire y desinfectan ese aire cuando está muy cargado o transporta tal o cual tipo de partículas. De manera que el centro sanitario siempre está en buenas condiciones y los profesionales lo pueden controlar fácilmente, sin desplazamientos que les distraen de sus tareas principales. 

“Tenemos que trabajar para que cale el mensaje de que tenemos que modernizar la sanidad”

-Parece que se impone la necesidad en la población de controlar su bienestar (salud, alimentación, ejercicio….) a través de apps y dispositivos, que además pueden ser aprovechados por los facultativos para mejorar en el seguimiento. Las grandes tecnológicas, como Apple y Google, se están moviendo en este terreno. ¿Qué veremos a corto y plazo en cuestión del autocuidado a base de tecnología?

Efectivamente Tim Cook, el CEO de Apple, ha dicho que la principal apuesta de su compañía para estos años va a ser la salud. Las posibilidades son infinitas. Apple Watch y aplicaciones como Apple Health permiten a los usuarios controlar su bienestar, aunque hay que decir que no están pensados todavía como instrumentos para hacer una prueba diagnóstica, por ejemplo. 

Pero ya hay muchas herramientas y dispositivos que, enlazados con Android e iOS, permiten controlar nuestro organismo. Estoy convencido de que, en un futuro próximo, seremos capaces de controlar nuestros niveles de insulina sin tener que pincharnos y sacar una muestra de sangre. 

Con el último Apple Watch podemos medir el nivel de oxígeno en sangre, cosa bastante espectacular. También se están empezando a controlar los niveles de alérgenos. Una app nos dirá por dónde podremos movernos en función de las concentraciones de polen. Todo esto se generalizará y servirá para que el paciente se autorregule.  

“Apple Watch y aplicaciones como Apple Health permiten controlar el bienestar, pero no están pensados todavía para hacer una prueba diagnóstica”

Parece que esta tecnología ya está disponible o está casi lista. Pero, ¿cuándo será aceptada e incorporada por los médicos a su día a día para favorecer el seguimiento que hacen de los pacientes? 

En el mundo de la medicina hay un salto generacional que todavía tardará unos años en producirse, quizá una década. Tienes médicos jóvenes muy interesados en todos estos avances y otros mayores que siguen siendo muy clásicos. No obstante, el sistema está dando pasos adelante, y un ejemplo es la telemedicina, de la que hemos hablado. 

España contará en los próximos meses con fondos de la UE para financiar la transformación digital del sistema sanitario. ¿Cuáles cree que deben ser las prioridades a la hora de invertir?

Las prioridades de los políticos las desconozco. Pero, insisto, las metas tecnológicas que creo que debe plantearse el Ministerio de Sanidad son tres: la inteligencia artificial, la robótica y la automatización, y telemedicina en un sentido amplio, y no reducida a hacer videollamadas.   

“En el mundo de la medicina hay un salto generacional que todavía tardará unos años en producirse, quizá una década”

En líneas generales, ¿cuál es la propuesta de la unidad Asseco Health? 

Nosotros estamos centrados precisamente en potenciar estas tres líneas tecnológicas. Al Ministerio de Sanidad le hemos propuesto una solución que recoge cada una de estas patas y que transformaría todos los hospitales de este país. 

Además, hemos desarrollado una aplicación como Koro, que sirve para que el paciente se monitorice, al tiempo que el médico y la enfermera le tienen controlado por otro lado. Con Koro, el paciente ve cuándo tiene que tomar su medicación o qué complicaciones puede tener haciendo esto o lo otro. Y también a través de la app puede hablar directamente con el médico. 

¿Y en qué están trabajando en Asseco a medio plazo? 

Tenemos que seguir perfeccionando nuestras soluciones. Pero sobre todo debemos trabajar para que cale el mensaje de que tenemos que modernizar la sanidad. De que la tecnología que estamos presentando no sustituye a los sanitarios, sino que los ayuda a hacer mejor su trabajo y a que puedan superar sus limitaciones de tiempo y recursos, sobre todo a la hora de atender a sus pacientes. 

Imágenes: Asseco / ShutterStock/BlurryMe